Un lujo que se siente ⚜️


Siente la estética del diseño interior histórico en Quito. Un recorrido sensorial por los techos dorados, lámparas de cristal y salones que definen el interiorismo vivo.

Entrar en los espacios «más exclusivos» del Centro Histórico de Quito es, en muchos sentidos, como participar en un banquete donde el plato principal no se come, sino que se observa. En mi búsqueda por descubrir el diseño interior del centro, me he topado con salones que parecen desafiar la lógica de la sencillez exterior. Estos espacios que, aunque fueron diseñados hace siglos, siguen latiendo con una fuerza estética que nos deja sin aliento.

Los salones principales del centro son el corazón de la vida social histórica. Al ver la amplitud de ellos, es imposible no imaginar los banquetes, las firmas de tratados y los bailes que estas paredes han presenciado. El diseño interior histórico en Quito se caracteriza por una simetría perfecta. Las lámparas de cristal cuelgan como soles centrales, rodeadas por una ornamentación que parece no tener fin.

Ilustración realizada por: María J. Delgado (al fondo uno de los salones del Palacio del antiguo círculo militar)

Uno de los mayores errores que cometemos al visitar palacios o casonas antiguas es mantener la mirada a la altura de los ojos. La verdadera magia suele ocurrir sobre nuestras cabezas. Los techos, o lo que los arquitectos llaman la «quinta fachada», son el lienzo donde se desplegó el mayor lujo de la época colonial y republicana. Al observar los techos geométricos y tallados de tus fotografías, entendemos que no se trata solo de cubrir una habitación, sino de crear un universo propio.

Cada moldura de yeso y cada lámina de oro aplicada con pinceles tenía una función: reflejar la luz de las velas y las lámparas para que el salón pareciera estar vivo incluso en las noches más oscuras. Este uso del oro era una técnica maestra para combatir la penumbra de los muros anchos y las ventanas pequeñas.

Foto por: María J. Delgado (techo de uno de los salones del Palacio del antiguo círculo militar)

La experiencia sensorial del lujo histórico

Para que entiendas el por qué de «un lujo que se siente», debemos hablar de sensaciones. El diseño histórico es comestible para los ojos porque ofrece texturas que invitan al tacto imaginario: la suavidad visual de las texturas en las paredes, la dureza brillante del mármol y la porosidad del oro. Es un diseño que no busca ser minimalista ni silencioso; busca ser una declaración de principios. Los muebles, como las sillas de estilo clásico, no son solo para sentarse, sino parte de una composición visual.

Las esculturas que parecen emerger de los bordes de las paredes y los techos, añaden un movimiento que rompe con la rigidez de la arquitectura.

Mi objetivo es que dejes de ver estos espacios como museos fríos y empieces a verlos como casas que respiran. Este tipo de decoración ha sobrevivido al tiempo porque conecta con nuestra necesidad humana de belleza y trascendencia. El diseño interior histórico en Quito nos enseña que un espacio sirve para ser inspirados por él.

Foto por: María J. Delgado (interior de la Biblioteca Municipal Federico González Suárez)


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