El Centro Histórico cambia con la luz, respira con el sonido y se estira en el tiempo.
MARÍA J. DELGADO
Este eje narra ese pulso silencioso que solo se percibe cuando dejamos de caminar y empezamos a escuchar.
Dale ¡click! al siguiente audio para que te hagas una idea de que el Centro Histórico nunca está en silencio. Cada esquina vibra: pasos, motores, voces, campanas. Este es el pulso cotidiano que sostiene la vida entre sus calles.

Este eje recorre una mini serie de postales sonoras del Centro Histórico: escenas donde la imagen acompaña, pero es el sonido el que narra. Cada video captura un instante, un ritmo y una atmósfera distinta de la ciudad.


