Los habitantes del Centro Histórico son quienes sostienen la memoria viva de Quito. Son personas que han visto transformarse las calles, que reconocen cada esquina por experiencia propia y que guardan historias que solo pueden narrarse desde adentro.

Habitar el centro es convivir con el pasado, con el bullicio y con una ciudad que nunca se queda quieta.
María José Delgado
Este eje recorre dos miradas fundamentales:
- El vecino que no solo conoce las calles del centro, sino también su silencio…
- El turista que redescubre el centro con otro mirada…
Así ven el Centro Histórico :
“El Centro Histórico es una casa de puertas abiertas… y de vidas enteras.”



