“Somos parte del centro, y el centro es parte de nosotros…”
Aquí, los vecinos se conocen por nombre, recuerdan lo que había antes en cada local y reconocen el sonido de la calle sin necesidad de mirar. Sus historias están hechas de rutina, de resistencia y de cariño por un lugar que ha visto crecer generaciones. Los habitantes del centro no solo ocupan sus casas: sostienen la vida que mantiene despierto a este corazón antiguo de Quito.
Estas son las voces que crecen junto al centro: quienes han vivido aquí toda una vida.
Interesante, ¿no? Ahora vamos a escuchar una opinión de una veci del centro, quien toda su vida ha vivido en este lindo pedacito de Quito :
Aquí se vive entre historia y presente, entre plazas llenas y casas silenciosas. La memoria de Quito aún late entre sus paredes.
Verónica molina

