Tradición de los monigotes en Quito: el arte que llena las veredas del Centro Histórico.
Cada fin de año, la tradición de años viejos en Quito es mucho más que quemar un monigote; es ver cómo nuestra ciudad se transforma por unos días en una galería de arte al aire libre. Cada año, las veredas del Centro Histórico dejan de ser solo pasillos para convertirse en el escenario de decenas de personajes animados, políticos de Ecuador, figuras influyentes y más…, que nos cuentan lo que pasó en el año.
Esta tradición nos recuerda que el centro está vivo. No es solo un lugar de museos e iglesias, sino un barrio entero que ríe y se burla de sus propios problemas a través de los monigotes. Los talleres que durante el año están escondidos ‘puertas adentro’, salen a la luz desde finales de noviembre para mostrar su trabajo en la vereda.

Caminar por estas calles cuando comienzan las fiestas de fin de año es encontrarse con sorpresas en cada puerta. En lugar de los portones, vemos filas de personajes de cartón con caras de políticos, superhéroes y monstruos. Es increíble ver cómo el ingenio quiteño se toma las fachadas antiguas.
Foto por: María J. Delgado (monigotes de diferentes personajes en las calles Rocafuerte y Cuenca)
Además de los muñecos de cartón y papel, el Centro de Quito se distingue por una tradición de hace décadas: las caretas de cartón. Lo increíble es caminar por las veredas y encontrarse con estas famosas caretas.
En el Centro Histórico, los artesanos cuelgan cientos de máscaras que representan de todo: desde los políticos de turno y personajes de películas, hasta figuras tradicionales como el chavo del 8 o los militares ecuatorianos. Es una explosión de creatividad donde los artesanos demuestran su creatividad como su mejor vitrina.
Foto por: Caretas Don Pedro, recuperado de TikTok.

Esta tradición antigua (que es parte de lo que me gusta del Centro Histórico desde que era niña, como cuento en mi sección de [Conóceme]) muestra que el arte no solo está dentro de las iglesias. Está afuera, en las manos de la gente que moldea el papel para hacernos reír o recordar lo que vivimos en el año. Ver una fachada colonial vestida con máscaras de superhéroes o famosos es un choque de mundos que hace que este lugar sea aún más único.
Al final, estas figuras de papel y cartón son un tipo de arquitectura/diseño temporal. Duran unos días, nos sacan una sonrisa y luego los quemamos, desaparecen, dejando a la arquitectura del Centro brillar de nuevo.
¿Cuál fue el monigote más creativo que viste este año en las calles del Centro de Quito? 🧐

